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España ya es un país pobre
Sí, no exagero. Y no lo digo yo porque me levanté pesimista esta mañana. Lo dicen los datos, las encuestas y, sobre todo, la sensación que tienes cada vez que miras el precio de un piso o de un alquiler.
Según el CIS, el 32% de los españoles está preocupado por el acceso a la vivienda. No me sorprende: intentar comprar un piso hoy en Madrid o Barcelona es como intentar ganar un combate contra Ilia Topuria armado con una barra de pan.
Después de la vivienda, lo que más preocupa es la inmigración y, luego, los problemas económicos y el paro. Hasta ahí, lógico.
Pero ¿sabes qué me dejó con la ceja levantada como Spock? Que solo al 1% le preocupa el sistema de pensiones.
¿Perdón? ¿Un sistema que consume la mitad del presupuesto del Estado, que está en números rojos y que encima necesita endeudarse cada año para pagar las paguitas… y a nadie le importa?
Tranquilo, yo también pensé: “estos están locos”. Pero no, la cosa tiene explicación. Y es triste.
Por qué no nos importa la jubilación
Hay una paradoja brutal: cuanto más pobre eres, menos piensas en el largo plazo. Vives al día. Literal. Y España se está empobreciendo tan rápido que nadie piensa en su pensión.
La prioridad ahora no es si tendrás dinero dentro de 30 años, es si podrás pagar el alquiler el mes que viene o si algún día tendrás un techo que no sea alquilado a un fondo buitre.
Y ahí está el drama: España ya está en la ruina, repito por si no ha quedado claro: ¡España ya es un país pobre!
No me vengas con historias de que “el PIB sube”. Eso se lo puedes contar a los politicuchos culpables de que la cosa esté como está ¿ok?
Bien. Sigo.
Los números no mienten: salarios estancados, pisos por las nubes
Vamos a los datos.
El salario medio en España es 28.000 € brutos anuales. Después de impuestos y en 12 pagas, eso son 1.818 € al mes.
Ahora abre Idealista, fotocasa o lo que quieras y busca piso en Vallecas (Madrid), un barrio obrero de toda la vida:
Un piso viejo, de 3 habitaciones cuesta 385.000 €. Sí, el equivalente a hipotecar tu alma al diablo.
Supongamos una pareja con sueldos medianos que consigue 3.600 € netos al mes.
Para dar una entrada del 20% (unos 77.000 €), tendrían que ahorrar un 25% de su sueldo: unos 900 € al mes. Eso son 10.800 € al año.
¿Sabes cuánto tardarían? Siete años. Y eso suponiendo que todo va bien, que no se rompa la nevera, que no tengan hijos y que no caigan en la tentación de comprarse un café en Starbucks.
Pero espera, que hay trampa.
En esos 7 años, el precio del piso sube un 4,5% anual, como lleva haciendo en Madrid desde el 2000. ¿Resultado?
Ese piso de 385.000 € costará 534.000 €. La entrada ya no será de 77.000 €, será de 107.000 €.
Conclusión: cuando crees que llegas, la meta se ha movido 30 kilómetros.
¿Entiendes ahora por qué digo que España ya es un país pobre?

Inflación, impuestos y trabas: el cóctel perfecto para joderte la vida
Y no, no es solo la vivienda. Según el INE, el coste de la vida en España ha subido un 83% en 25 años, mientras los salarios… bueno, digamos que siguen igual de muertos que Chanquete.
La inflación es como ese cuñado pesado: nunca se va y cada vez molesta más.
Pero oye, que no todo son malas noticias. Los impuestos sí suben. Cada año, Hacienda recauda más que nunca.
Un trabajador medio paga, entre impuestos directos, indirectos y cotizaciones, un 54,5% de lo que genera. ¿Sabes qué significa eso?
Que trabajas para ti a partir del 18 de agosto. Antes, curras para el Estado. Viva España, ¿eh?
Y mientras tanto, ¿qué te da el Estado a cambio?
- Sanidad pública en declive: en 2004, había 400.000 personas en lista de espera para operarse. Hoy hay 846.000. El tiempo medio ha pasado de 77 a 126 días.
- Seguridad: los intentos de homicidio han pasado de 660 en 2013 a 1.340 en 2024. Las violaciones se han triplicado en 5 años.
- Educación: prefiero no seguir porque es deprimente cuanto menos.
¿Por qué todo esto importa para tu bolsillo?
Porque un país pobre no es solo el que tiene gente sin dinero, es el que mata las oportunidades de crear riqueza.
España tiene:
- Una de las tasas de paro juvenil más altas de Europa.
- Una productividad ridícula.
- Regulación laboral del pleistoceno.
- Cargas fiscales asfixiantes para empresas y autónomos.
¿Resultado? Fuga de cerebros y jóvenes sin patrimonio.
En 2006, un 55% de los menores de 30 tenía vivienda propia. Hoy, solo un 33%.
El patrimonio medio de un menor de 35 ha pasado de 75.000 € a 20.000 € en 20 años (OCDE).
Mientras tanto, el único grupo que se ha salvado es el de mayores de 55 años, porque pillaron el boom inmobiliario y sí, susn pensiones no pierden valor, siguen subiendo.
¿Lo pillas? El sistema está diseñado para que los que entraron antes vivan bien… y el resto se joda.
¿Qué puedes hacer tú? ¿esperar al Estado?
Hay dos opciones:
- Quejarte en Twitter.
- Proteger tu dinero y tu futuro.
Yo elijo la segunda.
¿Cómo? Invirtiendo fuera de España, en activos que crezcan más que la inflación y que el Estado no pueda toquetear a su antojo.
- Fondos indexados a mercados donde hay innovación (USA, no Europa).
- Oro (que sube cuando todo se hunde).
- Bitcoin (sí, la descentralización es y será la clave en el futuro).
Porque si no lo haces, lo siento, pero tu futuro será depender de un sistema de pensiones quebrado y rezar para que no te toque la jubilación a los 75 años con una paga de miseria.
España ya es un país pobre… ¿y ahora qué?
No lo digo yo, lo dicen los números.
- Vivienda prohibitiva.
- Salarios estancados.
- Impuestos históricos.
- Servicios públicos cada vez peores.
Y mientras, te siguen diciendo que todo va bien.
Pues no, España no va como un cochete, España va cuesta abajo y sin frenos.
Así que coge el control de tu dinero. Porque el Estado no lo hará por ti.
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