
Hoy hablamos sobre:
Mentalidad de abundancia y dinero
No importa cuánto ahorres, cuánto trabajes o cuántas apps de inversión tengas en el móvil. Si por dentro llevas la programación mental de un monje pobre o de tu tía que dice que el dinero es malo, vas jodido.
La mentalidad de abundancia y dinero no es un cuento de hadas ni un mantra de gurú en chanclas. Es lo que separa a los que atraen riqueza de los que espantan las oportunidades con cada pensamiento.
¿Quieres ganar más? Empieza por dejar de pensar como pobre.
Mira, esto va de dos tipos de personas:
- El que dice “eso es caro” sin mirar cuánto vale.
- Y el que dice “¿cómo podría permitírmelo?” aunque esté con 12 euros en la cuenta y una Coca-Cola en la mano.
El primero ve escasez, el segundo ve posibilidades.
Esto no va de negar la realidad ni de hacer afirmaciones frente al espejo con cara de idiota. Va de entender que tus creencias sobre el dinero son las que deciden si te subes al tren de la prosperidad o si te quedas viendo cómo pasa mientras cuentas céntimos.
Mira, la mentalidad de abundancia no es creerse millonario mientras no eres capaz ni de pagarle un café al compañero.
La mentalidad de abundancia te hace ver el mundo como un buffet libre: hay pa’ todos, y tú también tienes tu plato. Olvídate de la historia de “no hay suficiente” o “el dinero es malo”. Eso es mentalidad de escasez, de fracasado, de inútil.
Es como ir al gimnasio y quedarte mirando el put* teléfono viendo vídeos de mierda. O vas o no vas, pero no vayas pa eso.
Pues esto es igual.
Mentalidad de abundancia y dinero. La tienes o no la tienes.
Tenla.
¿Tienes mentalidad financiera positiva o sigues con el chip del cansino?
Aquí algunas señales de que tu mentalidad financiera huele a cerrado:
- Te duele gastar hasta en un curso que te puede cambiar la vida.
- Criticas a los que ganan dinero con frases tipo “seguro que lo ha hecho pisando a otros”.
- Piensas que “el dinero no da la felicidad” (pero luego bien que te quejas cuando no llega).
- Inviertes más tiempo en ver ofertas del súper que en aprender a generar ingresos.
- Te da vergüenza cobrar lo que realmente vales. (Síndorme del impostor)
Si te has visto reflejado, tranquilo. No estás solo. Pero ojo, esto no se arregla con un podcast y tres frases motivacionales de Instagram.
7 hostias mentales para que empieces a atraer riqueza
- Da las gracias, coño!
Suena cursi, pero la gratitud es como el 3 en 1 de la abundancia. Si solo ves lo que te falta, te quedarás sin nada. Agradece lo que ya tienes y verás cómo llega más. - Detecta tus creencias limitantes y dales una patada
¿Piensas que “el dinero cambia a las personas”? Esto no es así. Te lo digo desde ya. El dinero sólo incrementa lo que la persona es. Quiero decir, el que es gilipollas sin dinero lo sería también con dinero ¿ok? y el que es un tio normal, o buena gente, lo será igual millonario que sin un puto duro. Bien… - Cambia tu lenguaje financiero (sí, las palabras importan)
Pasa de decir “no me lo puedo permitir” a “¿cómo podría conseguirlo?” “¿qué puedo hacer para tenerlo?”. Este cambio puede cambiar tu destino económico. - Invierte en ti antes que en criptomonedas raras
Tu cabeza es el activo más rentable. Métete en cursos, libros, mentores… y no escatimes en eso. Una mente entrenada te da más ROI que cualquier banco. - Apártate de los que se quejan por todo
La energía escasa es contagiosa. Rodéate de gente que hable de crear, no de sobrevivir. El mindset se pega. Asegúrate de que el que se te pega sea el bueno. No hay nada más aburrido que la gente que se queja. Enserio que puto coñazo de personas. Osea, ¡LEJOS! - Céntrate en dar valor, no solo en sacar billetes
La gente que gana más no es porque tenga más suerte. Es porque soluciona más problemas. ¿En qué eres bueno? ¿Cómo puedes ayudar más? - Visualiza como si ya lo tuvieras (pero luego haz algo, coño)
No basta con soñar con Ferraris desde el sofá. Visualiza, sí. Pero luego levanta el culo y actúa. La abundancia no llega por arte de magia ni casualidad.
¿Lo pillas o te hago un croquis?
La mentalidad de abundancia y dinero no es solo pensar bonito, es vivir alineado con la idea de que puedes, mereces y vas a generar riqueza. Es dejar de esperar a que “la cosa mejore” y empezar tú mismo a mejorar tus pensamientos, tus decisiones y tu entorno.
Porque no se trata solo de atraer más dinero, sino de que dejes de vivir con miedo al gasto, al error o a lo que digan los demás.
Empieza hoy. Con lo que tengas. Donde estés. Pero con la cabeza en el sitio correcto.
Empieza
Y si alguien te dice que el dinero no importa, dile que te lo dé a ti. Verás como a ti si te importa.
Ponte ya mismo manos a la obra para obtener la ansiada LIBERTAD FINANCIERA.
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