No desistas, melón: el emprendimiento digital es “pa” tipos duros

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No desistas, melón

Mira, te lo digo desde ya para que no pierdas el tiempo: si te rindes fácil, si cada vez que algo no funciona a la primera te pones en modo dramático, si esperas resultados en tres semanas y mientras tanto revisas las estadísticas cada dos horas como si fueras el lobo de Wall Street… mejor no emprendas.

Sí, suena duro, pero alguien tenía que decírtelo: el emprendimiento digital está lleno de oportunidades, pero también de trampas, callejones sin salida y días en los que te dan ganas de mandarlo todo a tomar por culo.

Y justo ahí, ahí es donde se ve quién vale y quién sólo estaba jugando a los emprendedores en #instamierda

Pero no te preocupes, que si estás leyendo esto es porque algo dentro de ti no se conforma, y eso ya es un buen punto de partida.


¿Por qué te rendiste la última vez?

Quizá montaste un canal de youtube, subiste tres vídeos con más ilusión y esperanza que técnica y cuando el primero no pasó de 23 visitas (de las cuales 17 eran tuyas dándole a F5), pensaste: “Esto no es para mí”.

O quizás abriste una tienda online, publicaste cuatro camisetas con frases motivacionales pilladas del pinterest y cuando no vendiste ni una en dos semanas, abandonaste el proyecto como el que abandona la dieta el viernes por la noche.

¿Te suena?

Tranquilo, a todos nos ha pasado. Lo importante no es haber fallado, sino levantarse cada vez que se falla.

Porque el éxito en el negocio digital no es de los más listos, ni siquiera de los más creativos.

El éxito es de los más pesados, de los que siguen picando piedra cuando los demás ya se han rendido y están viendo la última temporada de culaquier mierda en Netflix.

Persistencia. Esa es la clave y es lo que lleva a distinguir a una persona de éxito del mediocre que seguirá toda su vida sin hacer nada. ¿Te has enterado bien?

PERSISTENCIA


Emprender online no es gratis. (Y no te hablo de dinero)

Hay una trampa muy cabrona en todo esto del emprendimiento online.

Como muchas veces puedes empezar con pocos recursos -una web, un perfil en redes, una cuenta de email marketing y mucha jeta-, la gente se cree que es gratis.

Y no, no lo es.

Te va a costar tiempo, energía, autoestima, muchas horas frente al ordenador y hasta algún que otro desencuentro con gente que no entiende por qué no quieres seguir con tu vida normal. Sin hacer nada más.

Tu vida normal…

Sal del círculo, persiste, el final está escrito.

La recompoensa es grande. Enorme dinero, libertad, ingresos pasivos y una vida a tu medida.

Pero sólo si no desistes, melón.


El algoritmo me odia. ¿Y qué? Tú insistes.

El contenido digital no se trata solo de viralizar. Se trata de construir autoridad, generar confianza y aparecer cada puñetero día hasta que la gente empiece a prestarte atención.

Como un vendedor pesado pero con buen rollo. Como el típico que al final, por insistencia, te cae bien.

No seas mediocre. Insiste. Persiste.


No esperes apoyo. Gánatelo.

Uno de los mayores mitos del emprendedor novato es creer que sus amigos, familiares y conocidos van a ser sus primeros clientes o fans. JAAA.

Van a mirar lo que haces con cara de “¿ahora este qué se cree?” “¿Que cojon** hace? y luego seguirán con su vida. Triste vida, ya sabes…

Y está bien. Ellos no te deben nada.

Tú no montas un negocio online para que te aplaudan en casa. Lo montas para vivir de él.

Así que deja de esperar palmaditas en la espalda y empieza a currártelo como un cabrón.

Haz SEO, crea contenido, aprende copywriting, lanza campañas, vuelve a empezar… y no pares.

Equivócate. Y vuelve. Vuelve!!


Las cifras llegarán, con sudor y lágrimas

“¿Cuánto se gana con un negocio online?”
Otra pregunta que me encanta. Como si fuera magia.

Esto es un arte, no es magia.

Se puede ganar mucho, claro. Pero no al principio. Ni al segundo mes. Ni siquiera después de lanzar tu primer curso digital o producto. Porque si no tienes audiencia, no tienes nada.

Construir audiencia lleva tiempo y cojones.

La gente quiere los 10.000 € al mes sin pasar por el túnel oscuro de currar 12 horas diarias, responder a todo el mundo, pivotar mil veces y comerte algunos (muchos) fracasos.

¿Sabes cuál es la diferencia entre los que llegan y los que no?
Persistencia

Que no se si te lo había dicho pero…

La capacidad de seguir publicando cuando nadie te responde.
De seguir escribiendo emails cuando sólo se dan de baja.
De seguir siendo creativo para hacer crecer tu marca

Porque llega un día, uno solo, en el que algo explota. Y todo cambia.


El único truco real: seguir cuando todos paran

Olvida los hacks mágicos, los cursos de 997€ que prometen facturar en piloto automático y los coaches de motivación con tatuajes y 20 años.

El verdadero truco para tener éxito en internet es este:

Haz una cosa bien. Y repítela durante años.

No te pongas con 8 negocios a la vez.

No cambies de modelo cada semana.

No abras tres perfiles nuevos porque el otro “no funcionaba”.

NO

El que persevera gana. Y el que gana, insistió cuando parecía una locura.


Conclusión: si estás a punto de rendirte, aguanta un poco más

Cuando te entren ganas de dejarlo todo y buscar otra cosa de lo que sea, respira.

Piensa que justo ahí, en ese momento en el que estás por tirar la toalla, es cuando los demás ya la tiraron hace rato.

Y si tú aguantas un poquito más, te vas a quedar solo en la carrera. Y vas a ganar.

Así que ya sabes, melón:

No desistas.
No te rajes.
No seas uno más del montón que dice “lo intenté”.

Hazlo. Hazlo lo mejor que sepas. Hazlo cada día. Y no pares.

Porque si sigues adelante, aunque todo esté en contra, un día te despertarás y tu negocio digital te estará dando las gracias.

Y ese día, créeme, va a merecer la pena cada puto esfuerzo.

PD: Recomiendo volver a leer en momentos de crisis severa, o cada 8 horas como el paracetamol.

Gracias a todo lo que acabo de contar conseguirás tener dinero para comprar tiempo.

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